Fotografiando texturas

Fotografiando Texturas

 

Sentidos

Cualquier forma, cualquier objeto animado o inanimado, cualquier ser vivo o inerte tiene una textura que no es más que el aspecto de su superficie. Lógicamente, dichas texturas se pueden manifestar de numerosas formas como por ejemplo agrietadas, rugosas, porosas, onduladas,… En ocasiones son capaces por sí mismas de contarnos una historia sobre el sujeto fotografiado. En cualquier caso, todo tiene una textura.

 
Fotografía Macro
 

Para mí la fotografía de texturas es muy sugerente y la considero como una fotografía activa. Cuando digo activa me refiero a que no esperamos a que ocurran las cosas para fotografiarlas sino que somos nosotros quienes salimos en su busca.

A su vez, es una fotografía que nos mantiene en guardia, porque sin ir la buscarla puede aparecerse delante de nosotros en cualquier momento. Así que ya sabes, si estás lo suficientemente atento la podrás capturar.

Volviendo al adjetivo «sugerente», se trata de un tipo de fotografía que si se trabaja bien nos despertará los sentidos. En un principio, lógicamente, se estimulará la vista. Pero seguramente no sea éste el fin sino activar el tacto. La textura es como una ilusión óptica que nos va a ayudar a reconocer aquellas sensaciones táctiles que podría experimentar quien ve la foto si tocara la superficie que está viendo. Será entonces el sentido del tacto el que se active.

 
Fotografiando de Texturas

Fotografía Macro con un Nikkor 60 2.8 de la corteza de un eucalipto.

 

Luces y sombras

La fotografía de texturas nos estimulará debido a la tridimensionalidad que podemos sacarle a la imagen. Según cómo qué fotografiemos y jugando con las luces y las sombras, tendremos la sensación de que el sujeto se sale de la fotografía o incluso que la podamos tocar. Las texturas, de hecho, aportan esa información extra necesaria a la fotografía que hace que, junto a nuestro sentido de la vista, pase de dos a tres dimensiones.

Siguiendo con el tema de la luz que comentaba antes, jugando con luces y sombras acentuaremos más o menos la tridimensionalidad de la imagen. Por eso, una vez que hemos seleccionado nuestro sujeto, un buen ejercicio será probar diferentes encuadres para variar la posición de la luz que está incidiendo en la escena.

Entonces tendremos en cuenta los siguientes tips:

  • La mejor manera de conseguir buenas texturas es iluminar nuestro sujeto de manera lateral.
  • Cuanto más lateral y rasante sea la iluminación, más evidentes serán las sombras.
  • Además, si usamos una luz muy dura, generaremos sombras muy duras y, por lo tanto, muy definidas.
  • Si por el motivo que sea queremos eliminar las texturas de nuestra fotografía, iluminaremos frontalmente a nuestro sujeto.
  • También podemos buscar un término medio. Iluminando de una manera no rasante las sombras serán suaves y graduales. Darán sensación de volumen sin ser agresivas.

 

Fotografía de Texturas Fotografía de Texturas Fotografiando texturas

 
 

Por lo tanto, tendremos todo lo anterior muy presente a la hora de realizar fotografías al aire libre. Cuando encontremos un sujeto que nos interese evaluaremos la luz que le está dando en ese preciso momento. Si no vamos a poder volver pues nos tendremos que apañar con lo que hay buscando diferentes ángulos para buscar diferentes incidencias de luz. Si es una localización a la que podamos volver, estudiaremos la luz para probar de nuevo si fuese preciso en un mejor momento.

 

Composición

En la misma línea del ejercicio anterior, pero esta vez jugando con los encuadres y la composición, podemos probar a fotografiar texturas como parte de una imagen, donde no tenga por qué ser la protagonista.

Por otro lado, también podemos convertir esa textura en el sujeto único de la fotografía. Observaremos entonces que si llenamos la fotografía con la textura destacará de una manera completamente diferente e incluso experimentaremos sensaciones diferentes a si ocupa una pequeña zona de la fotografía.

En definitiva, la fotografía de texturas trata de patrones, colores y profundidad, y cada detalle de una textura juega un papel importante en la percepción general de la fotografía.

 
 

Miguel Mora Fotografía